El Gobierno nacional comenzó a desplegar la segunda etapa de la Red Federal de Concesiones Viales, luego de adjudicar 741 kilómetros de rutas nacionales a nuevos operadores privados. Sin embargo, pese a que el plan contempla tramos estratégicos de las rutas nacionales 9 y 188 que atraviesan el Partido de San Nicolás, esos corredores todavía no figuran entre los primeros llamados a licitación. Los procesos actualmente en marcha corresponden a otros ejes viales de fuerte relevancia para la provincia de Buenos Aires, como las rutas nacionales 3 y 5, mientras que el denominado “Tramo Portuario Sur” permanece en una instancia previa, sin fechas oficiales confirmadas. Según lo informado oficialmente, la Etapa II de la Red Federal de Concesiones incluye doce tramos distribuidos en distintos puntos del país. Entre ellos se encuentra el corredor que articula la Ruta Nacional Nº 9 y la Ruta Nacional Nº 188, considerado clave para la logística, el comercio y la integración productiva del norte bonaerense con el centro-oeste argentino. Un corredor estratégico que sigue en espera El Tramo Portuario Sur se extiende desde el Puerto de Campana hasta Realicó, en la provincia de La Pampa, y conforma uno de los ejes más importantes para el transporte de cargas y pasajeros. En el caso de la Ruta Nacional Nº 9, la licitación proyectada abarca 164 kilómetros, desde el kilómetro 72,90 en Campana hasta el kilómetro 237,09 en San Nicolás, límite con la provincia de Santa Fe. Este corredor conecta ciudades industriales y portuarias de peso como Campana, Zárate, Ramallo y San Nicolás, facilitando el flujo de mercaderías hacia los principales nodos productivos y logísticos del país. Desde San Nicolás, la Ruta Nacional Nº 188 continúa su trazado hacia el oeste hasta Realicó, atravesando zonas de alta productividad agropecuaria como Pergamino, General Pinto, Lincoln y General Villegas. Este tramo suma 636,75 kilómetros y cumple un rol central en la salida de la producción agrícola y ganadera hacia los puertos y mercados internos. El alcance de las nuevas concesiones De acuerdo a la Dirección Nacional de Vialidad, el esquema de concesión contempla la construcción, administración, explotación, ampliación, conservación y mantenimiento de las rutas, además de la prestación de servicios al usuario y el desarrollo de actividades complementarias que generen ingresos adicionales. Todo el proceso se encuadra en el régimen de concesión de obra pública por peaje establecido en la Ley 17.520 y sus modificatorias, y forma parte de la política de reordenamiento del sistema vial nacional impulsada por el Ejecutivo. El Decreto 97/2025 establece que esta etapa habilita la participación de actores privados mediante licitaciones nacionales e internacionales, bajo criterios de control, transparencia y eficiencia operativa. Impacto económico y logístico Desde la perspectiva del comercio interior y exterior, la mejora de estos corredores puede representar un cambio significativo en la infraestructura del transporte terrestre. Las rutas incluidas conectan polos industriales, zonas productivas y centros urbanos con puertos estratégicos como el Gran Rosario, Buenos Aires y Bahía Blanca. Una red vial más eficiente tiene impacto directo en la reducción de costos logísticos, la previsibilidad del transporte y la competitividad de sectores como el agroexportador, la industria automotriz, la energía y la distribución de bienes de consumo masivo. En particular, los tramos con alta circulación de transporte pesado concentran hoy gran parte de los desafíos operativos del sistema. Su modernización aparece como una condición clave para sostener el crecimiento productivo y atraer nuevas inversiones. Opinión pública: mientras el esquema de concesiones avanza sobre corredores centrales, la demora en definir el futuro de las rutas 9 y 188 mantiene en suspenso a una región que cumple un rol estratégico en la economía nacional. La infraestructura vial no solo ordena el tránsito: también define oportunidades, competitividad y desarrollo territorial. NORTE HOY – www.nortehoy.com.ar