NORTE HOY El Municipio de Ramallo anunció que comenzará a distribuir entre los trabajadores del Hospital José María Gomendio una parte de los recursos generados a través del sistema SAMO, un mecanismo que permite a los hospitales públicos facturar prestaciones a obras sociales y empresas de medicina privada. La decisión fue comunicada por el intendente Mauro Poletti, quien presentó la medida como un avance en el reconocimiento económico al personal de la salud, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo y la creciente tensión salarial en el ámbito municipal. El sistema SAMO, regulado por ley provincial, habilita a los establecimientos sanitarios públicos a recuperar costos de atención brindada a afiliados de obras sociales y prepagas. Ramallo se incorporó formalmente al programa en diciembre pasado, lo que permitió comenzar a generar recursos propios a partir de esas prestaciones. Según informó el Ejecutivo local, en esta primera etapa se coparticipará el 5% de lo efectivamente recaudado, monto que será distribuido entre todo el personal del Hospital Gomendio. Desde el gobierno municipal señalaron que, a medida que aumente la recaudación, el porcentaje podría incrementarse y transformarse en una mejora progresiva para los salarios del sector. Sin embargo, el anuncio no logró calmar el malestar que atraviesa a buena parte de los empleados municipales. Para muchos trabajadores, la medida aparece como un alivio parcial que no resuelve el problema de fondo: la falta de paritarias y de una actualización salarial integral que contemple a toda la planta municipal. Los gremios vienen reclamando desde hace meses la reapertura de la negociación salarial, en un escenario económico que golpeó con fuerza los ingresos. La ausencia de respuestas concretas por parte del Ejecutivo profundizó el conflicto y alimentó críticas sobre decisiones consideradas unilaterales. Desde el sector sindical advierten que, mientras un área específica accede a un ingreso adicional, el resto de los empleados continúa sin una recomposición acorde a la inflación acumulada. “Son medidas aisladas que no alcanzan a cubrir la pérdida real del salario”, sostienen, y remarcan que muchos trabajadores se encuentran con ingresos que no alcanzan para sostener el costo de vida. La gestión de Poletti queda así en el centro de los cuestionamientos. Si bien el reconocimiento al personal de salud es valorado, también se reclama equidad, previsibilidad y una política salarial clara que incluya a todos los empleados municipales. Opinión pública: la implementación del SAMO abre una oportunidad para fortalecer el sistema de salud y reconocer a quienes lo sostienen a diario. Sin embargo, cuando estas decisiones no se integran a una estrategia salarial más amplia, corren el riesgo de profundizar divisiones internas y postergar un debate que, en un contexto económico delicado, ya no admite más dilaciones. NORTE HOY